Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, son los llamados Satélites Galileanos. Desde su descubrimiento por Galileo en 1610, hasta la llegada de las primeras misiones espaciales, se sabía poco o casi nada de estas 4 lunas, se calculaba que su tamaño era similar al de nuestra Luna pero el gran brillo de Júpiter hacía su observación directa casi imposible desde la Tierra. Fue necesaria la llegada de las sondas espaciales Voyager 1 y 2 en 1979 para descubrir las características tan especiales que atesoraban de estos sorprendes pequeños mundos. Ío un planeta volcánico muy activo, Europa y Ganímedes mundos de hielo con océanos ocultos donde se especula sobre su posibilidad de albergar vida, y Calisto un mundo cuya superficie ha sido lacerada por los cráteres de impactos durante millones de años.
Estas 4 imágenes han sido tomadas por la sonda Galileo. Lanzada en 1989, entro en órbita al rededor de Júpiter a finales de 1995 en donde durante 8 años ha realizado un completo estudio de Júpiter y sus satélites.
Image Credit: NASA/JPL/University of Arizona
Aniversario:
Galileo descubre los satélites de Júpiter.
El 7 de enero de 1610 Galileo apunto uno de sus flamantes telescopios a Júpiter y observo 3 brillantes estrellas muy próximas al planeta, su meticulosa observación de estas curiosas estrellas continuo y comprobó como estas seguían al planeta y es más, en unos pocos días, estas estrellas había pasado de un lado al otro del planeta. Tras 8 días de observación, el 15 de enero de 1610 ya podía asegurar que este extraño comportamiento tan solo se podía explicar si aquellas cuatro estrellas eran en realidad 4 satélites de Júpiter.
Efemérides astronómicas:
Mercurio máxima elongación.
El 4 de enero Mercurio se podrá observar en su punto más alejado del Sol a unos 19,3º. Visible al atardecer en la constelación de Capricornio, hacia el oeste tras la puesta del Sol. Venus también será visible en ese momento a unos 20º al norte de Mercurio.