El solsticio de verano, es el momento en que el Sol alcanza su máxima altura en el horizonte, es el día más largo de año y en el hemisferio norte marca el inicio del verano. Los solsticios son producidos por la inclinación de la Tierra (23º) respecto al plano solar. Durante el verano en el hemisferio norte de la Tierra, los días son más largos recibimos más horas de luz y los rayos Sol caen con menos inclinación este es el motivo de que aumenten la temperaturas y aumenten las temperaturas. Sin embargo, si esto fuese simplemente así, el periodo más caluroso del año se produciría entorno a las fechas del solsticio de verano (el 21 de junio) y como todos sabemos esto no es así, las fechas más calurosas suelen dase en agosto, este desfase entre el máximo de horas de insolación y el máximo de temperatura que alcanza la Tierra se debe a la inercia térmica de la atmosfera y de los océanos.